Es el lugar obligado para acceder al interior del templo y representa la frontera entre el mundo exterior y el interior, un lugar de oración y contemplación.
Se compone de 6 arquivoltas todas en diferente plano, formando un embudo ,de tal modo que el vano adquiere una forma abocinada. Las arquivoltas apean en en columnas adosadas con capiteles historiados. El hueco del acceso es adintelado y la superficie semicircular que queda sobre él se denomina tímpano.
Este espacio ofrecía multiples posibilidades para disponer en él bajorrelieves y permitió al artista medieval llenar toda su superficie.
De sus seis arquivoltas, dos presentan un ajedrezado y decoración geométrica y la más interna está decorada con oficios medievales (un pastor, un caballero, un músico, un tejedor. En el centro aparece figura de Dios, bendiciendo.
En los capiteles se representan el Pesaje de las acciones del alma en el momento del Juicio, Adán, Eva y el Árbol de la Vida o la Expulsión del Paraíso, aunque se encuentran muy deteriorados.
En el tímpano aparece la Epifanía.
La Virgen Madre protagoniza la escena de la Adoración de los Reyes Magos, en la que éstos simbolizan las tres edades del hombre: juventud, madurez y senectud. En un extremo en la escena, la envejecida figura de San José parece estar ausente, mirando distraído con la cabeza indolentemente apoyada en su brazo derecho, como quien espera en un rincón que que finalice una reunión familiar pesada.
Dos cabezas de leones sostienen el tímpano, a modo de mensulas.
Si nuestras casas tienen perros guardianes, la casa del Dios merece como guardián del templo la espléndida figura de un felino con cabellera y enormes dientes.
El de la derecha sujeta entre sus mandíbulas una figura humana. Esta representación nos comunican que son el león es el guardián de un lugar sagrado, al que hay que entrar con una espiritualidad renacida y limpio de pecado. La imagen representa una muerte iniciática y simboliza la entrada al conocimiento y a la vida eterna. |