Al sur del Somontano el relieve ses suaviza. Las formas planas y el secano favorecen la agricultura cerealista, aunque también se cultivan oliveras y almendreras y abundan los pastos.
Entre el monte bajo, en el que abundan las plantas aromáticas, y los bosquetes de carrascas y enebros, encuentran refugio especies de gran interés cinégetico (conejos, perdices, liebres) y ornitológico (mochuelos, buitres leonados, guiluchos cenizos, milanos, pollas de agua, sisones, ortegas, ...)
Fundida con el paisaje estepario de esta zona, premonegrina, se encuentra esta pequeña población rica en vestigios de otras épocas.
Saliendo de la población, una pista de tierra apta para todo tipo de vehículos, conduce al yacimiento medieval de “La Torraza” (siglos XII al XV). El poblado, que estuvo fortificado se completa con un impresionante conjunto de tumbas antropomorfas. |