La memoria de sus orígenes se pierde en la noche de los tiempos, cuando la vida se concentraba en los poblados de Peralta la Vieja y Puimeler (monte de la miel), cercanos al río Alcanadre, en donde también se han hallado monumentales restos de obras hidráulicas de origen romano.
Latino es también el topónimo “Petra Alta”, mentras que el de “Alcofea” evoca los tiempos en que estas tierras estuvieron dominadas por el Islam.
Su pasado es legendario: se cuenta que aquí acampó el Cid Campeador con sus huestes, cuando desterrado de Castilla, entró al servicio del rey de Zaragoza para combatir a su desleal hermano, el rey de Lérida. |